lunes 17 de diciembre de 2007

Roru (VI)


He estado atravezando un período de tiempo en donde mi voluntad parece ser propiedad de un tercero, desconocido, ajeno, que intenta menoscabarme, que me abandona, me deja. En estas épocas de oscuridad sospecho que uno no es dueño de nada, que sólo se es un mecanismo de otro, un sistema, cierto instrumento que se deja olvidado por aquel que, en rigor, es su verdadero dueño, innecesario de momento, así como nosotros dejamos en un estante un tarro de pintura, un pincel, tornillos en un frasquito de plástico, hasta la próxima vez que necesitemos de todo eso, quizá mañana, quizá nunca jamás. El lugar común del blog personal es éste: hablar tonterías de uno mismo, lamentarse, creerse desdichado. Yo he evitado hasta ahora cuidadosamente caer en él. Lo siento. He tropezado. Cada tanto sufro depresiones. De niño pensaba que serían temporales, de adolescente, medianamente recurrentes, de adulto, comprendo que son parte de mi vida, que no se irán más, por el contrario, hasta es posible que se asentúen, acaparando cada vez mayores espacios de mi vida hasta convertirme un un infeliz de tiempo completo, incapaz de disfrutar la alegría, dedicado sólo a la selección involuntaria de todo lo que es horrible en este mundo, masullándolo en voz baja como un loco mientras camino por la calle. En fin, he notado que hablo solo, como esa gente que uno tilda de inadaptada, o drogada, cuando se la cruza en la vereda un domingo de sol. Yo algún día fui parte de la obediente comunidad del mundo, me sentía aliviado cuando veía tales desvaríos en los otros; al encontrarme un linyera, un andrajoso, un pordiosero, me veía claramente del lado correcto de la existencia; qué suerte, pensaba, que yo no sea aquél, ése que está sucio, o solo, divagando en una esquina, gritándole incoherencias a la gente que pasa, durmiendo en cualquier parte. Ahora, en cambio, cada vez que encuentro a uno de esos pobres tipos, de alguna manera me veo reflejado en ellos en un angustiante futuro. Y le digo a mi mujer, así, como quien no quiere la cosa, mirá, ese soy yo algunos años adelante. Y ella cree que estoy haciendo chistes, mientras conduzco mi auto de treinta mil dólares hasta la casa de fin de semana. De a poco, lo sé, he empezado a disimular mi progresiva inadaptación al mundo, me he creado un disfraz de coherencia, en tanto mi mente se va, viaja, me abandona, reniega de esta carne que sigue andando sola, un cuerpo que obedece el surco de la costumbre, la incercia, órganos que procesan fluídos, sintetizan proteínas, válvulas que echan fuera la podredumbre sobrante en forma de mierda. Cuántos cuerpos andarán así por el mundo, automáticos, cumpliendo al pie de la letra sus funciones vitales, concretos, pura materia, pura necesidad, pura demanda. Qué cosa horrible es sentirse solo carne. Ser Consciente que alguna vez uno amó, lloró por alguien, desesperó ante una mirada, disfrutó un solo acorde de una canción, temió a dios, cerró un libro sintiéndose incapaz de soportar tanta belleza y mirá, ahora, de pronto, dónde fue que me estafaron, cuando dejé de serme fiel, en qué momento me vendí. Y a quién. ¿O será ese tercero que nos maneja, utilizándonos para sus misteriosos planes, dándonos o quitándonos la voluntad, el responsable de nuestros incalculables destinos?

4 comentarios:

Pablo Fabregat dijo...

¿Que sería de nuestro blanco sin nuestros grises y negros?

No puedo dibujarme ni una remota idea de como es el pasar por todo lo que pasás, porque justamente todavía me falta caminar bastante para llegar a eso. Y obviamente cada mente es un mundo y es incomprensible ante el resto, lo único que puedo decirte es uno puede traicionarse a si mismo varias veces a lo largo de la vida, pero nunca va a ser tarde para una reconciliación y nunca va a ser tarde para convertir en cosmos al caos. Empapate de tu depresión cuanto sea necesario, hasta que sea suficiente y estés listo para volver a la luz, total ya sabemos que la gente no suele notar nuestros disfraces.

Yo también hablo solo, es algo común cuando las reflexiones son tantas que ya no entran en la cabeza.

Y el blog es tu blog, podés lamentarte en arameo si así lo deseás.

Toner dijo...

Hello. This post is likeable, and your blog is very interesting, congratulations :-). I will add in my blogroll =). If possible gives a last there on my blog, it is about the Toner, I hope you enjoy. The address is http://toner-brasil.blogspot.com. A hug.

Anónimo dijo...

hola roru: me llamo la atencion el nombre de tu otro blog y a quien encuentro? a roru.....
ahora tengo 2 rorus
besos

Anónimo dijo...

tengo 22 años. me fui de mi pais, ya hace 7. (creo). Solo de alguna manera en este momento de mi vida le encuentro sentido a la musica clasica (las 4 estaciones-vivaldi y alguna de chopin).
Y casualidad leyendo tu blog (me atrajo el 737), me doy cuenta de q es mejor saber, vivir, y exponer a los demas, su punto de vista. Su realidad, para q, por lo menos en esta vida, tengamos las pelotas de aceptar y decir a la cara lo q sentimos, y asi (quizás) compartir con otras personas el mismo punto de vista.
Te dejo un abrazo, para q sepas q no sos el único.
Y me quedo atónito con la coherencia con la que describis esta realidad, q por mas dinero q agregue el banco a la calle, sigue siendo, gracias a mucha mierda de la gente sin sentido, un mar de inchoerencias.
Espero encuentres tu lugar en este mundo y seas capaz de sentirte tranquilo.
(tok_yo86@hotmail.com)